Nuestra historia de los factores de transferencia comienza cuando el Director General Ejecutivo y Fundador Descubrimiento de toda una vida de 4Life David Lisonbee descubrió una patente para la extracción de los factores de transferencia.
En 1949, un científico hizo un descubrimiento que cambiaría el campo de la inmunología para siempre. Mientras estudiaba la tuberculosis, el Dr. H. Sherwood Lawrence, un prominente investigador de la Universidad de New York, descubrió uno de los secretos de la naturaleza para mantener un sistema inmunológico fuerte. Él identificó que la información inmunitaria podía ser transferida de un donador a un receptor (de un sistema inmunológico inteligente a uno que necesita más ayuda). Él se dio cuenta de que en realidad eran ciertos "factores" los mismos que hacían dicha transferencia y nombró a estas moléculas factores de transferencia.
Décadas más tarde, el descubrimiento de David de la ciencia de los factores de transferencia propició una revolución en los productos del sistema inmunológico.
Los factores de transferencia son moléculas microscópicas que residen en los cuerpos de todos los animales. Trabajan como moléculas mensajeras transmitiendo información inmunitaria sobre la presencia de alguna amenaza externa o interna al sistema inmunitario
y sobre cómo responder adecuadamente a estas moleulas invasoras en defensa de nuestro cuerpo.
Originalmente se pensó que la sangre era la única fuente de los factores de transferencia. No fue sinó hasta mediados de la década de 1980 que dos investigadores desarrollaron la idea de que los factores de transferencia podrían estar presentes en el calostro. A la confirmación de este descubrimiento se le otorgó una patente en 1989. El calostro (a primera leche que una madre produce inmediatamente después de dar a luz) es ahora la mejor fuente de factores de transferencia.
Los becerros que no se amamantan usualmente mueren aunque haya abundancia de alimentos. La muerte es causada por infecciones, virus o bacterias de los organismos más comunes. Al no recibir los factores de transferencia, el sistema inmunológico de dichos animales no estaba funcionando.
Estudios posteriores demostraron que dichos factores de transferencia eran milagrosamente idénticos entre los mamiferos, razón por la cual, hoy podemos nutrirnos de una porción de factores de transferencia que provienen del calostro de la res.
Los factores de transferencia son unas de las
moléculas más extraordinarias en tu cuerpo.
Llevan importantes mensajes a las células
inmunitarias a través de todo el organismo
ayudándolas a luchar de manera más fuerte
y efectiva para mantenerte en buen estado.
Los factores de transferencia proveen
inteligencia al sistema inmunológico para
actuar en tres aspectos muy importantes:
Les llamamos las "R´s":
Los factores de transferencia ayudan a las
células inmunitarias a identificar gérmenes
invasores más rápidamente.
Los factores de transferencia ayudan
a acelerar la reacción del sistema
inmunológico ante un invasor después de
que ha sido identificado.
Los factores de transferencia brindan apoyo al recordar la forma específica de cada germen xpuesto al sistema inmunológico para que la próxima vez que se Presente, tu cuerpo pueda identificarlo y sepa exactamente lo que debe de hacer.
